Esta noche el cielo brilla oscuro.
La luna se ha quedado durmiendo, cediendo su espacio a miles de estrellas que otros días no se ven. Oigo el silencio, percibo el olor que el sol ha dejado en la roja arena.
Veo las ondulaciones que me rodean, inmóviles y bellas.
Respiras hondo y tu piel me roza devolviéndome a la realidad.
Estoy sentada entre tus piernas, sobre una suave manta… apoyo mi espalda en tu pecho y todo sigue en su sitio. La luna escondida, las estrellas sobre nosotros, la roja arena mostrando sus formas y tú.

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